TARRACOS. Un objeto de fuego para rituales de cocina hispana. Fabricado a mano en España, en acero, latón y cerámica. Pensado para heredarse.
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Durante siglos, el socarrat perfecto ha sido cuestión de suerte. El fuego demasiado fuerte. El caldo que se fue antes de tiempo. La paella ligeramente inclinada que dejó un lado seco y el otro empapado. La tensión de los últimos noventa segundos, sin saber qué hay debajo hasta que emplatas. La cara de la gente alrededor cuando levantas la tapa. Ese momento ha dependido siempre del azar.
TARRACOS no elimina la magia del ritual. Aumenta las probabilidades de que ocurra.
Una briqueta de sarmiento de Rioja. Un cajón de latón diagonal. El humo sube repartido sobre el arroz. Sin interrumpir la cocción, sin perder calor.
Un termistor cerámico detecta el salto térmico cuando el caldo se evapora. LED ámbar, tono acústico suave, cuenta atrás de noventa segundos. Dos mil años esperando.
Un aro de inox que mantiene la paella siempre horizontal, sobre cualquier superficie, por gravedad. Sin herramientas, sin ajustes. La física hace el trabajo.
Un cajón de latón envejecido que se desliza como un fichero de biblioteca antigua. Dentro, una briqueta tipo hockey puck de sarmiento formulada para la temperatura exacta de la cámara de combustión. La bandeja perforada lleva el humo hasta las brasas, y el aroma sube repartido sobre toda la superficie del arroz.
Cinco maderas disponibles: sarmiento Tempranillo de La Rioja, Palomino del Marco de Jerez, naranjo valenciano, olivo centenario de Terra Alta y almendro murciano. Cada arroz tiene su leña, y cada leña tiene su región.
Un termistor cerámico en contacto con el fondo de la paella. Cuando el caldo se evapora y el arroz entra en contacto directo con el calor, la temperatura del fondo sube bruscamente en segundos.
LED ámbar integrado en el frontal. Tono acústico suave, nunca estridente. Cuenta atrás de noventa segundos exactos, el tiempo que necesita el socarrat para formarse sin pasarse.
El mismo principio que los cocedores japoneses de 1956. Aplicado por primera vez al fuego de leña. Sin app, sin wifi, sin dependencias externas. Una pila recargable por USB-C. Autonomía para veinte cocciones.
Chasis de acero 2.5 mm con esmalte cerámico marfil, el mismo esmalte que Le Creuset lleva cocinando desde 1925. Herrajes de latón CW614N envejecido a mano, uno a uno. Patas de inox AISI 316 con collarines de latón. Cardán de inox 304 con nivel de burbuja visible en el ecuador.
Cuatro tamaños de paella compatibles: 38 cm para cuatro, 46 cm para seis, 55 cm para diez, 65 cm para dieciséis. Sin piezas consumibles salvo la electrónica, pensadas para durar décadas.
Cada TARRACOS viene firmado por el artesano que lo terminó. No como marketing, como responsabilidad.
Los primeros TARRACOS se entregan en 2026. Ciento cincuenta reservas determinan el lanzamiento. Tu reserva es íntegramente reembolsable.
Tarraco era el nombre romano de Tarragona — la capital de la Hispania romana, el primer asentamiento mediterráneo de la Península, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Pronuncia TARRACOS al revés. El nombre de nuestro arrocero es el socarrat escrito en la lengua del Imperio. No lo diseñamos así. Lo descubrimos.
Los primeros envíos están previstos para 2026. La fecha exacta se confirma al alcanzar las 150 reservas. Te avisaremos con tiempo suficiente antes del cobro del depósito.
Sí, íntegramente. Hasta treinta días antes de la producción puedes cancelar por cualquier motivo y recuperar el depósito completo.
Sí, con las patas reguladas y siempre sobre una superficie estable. TARRACOS pesa unos 18 kg y está diseñado exclusivamente para exterior.
Sarmiento, naranjo, olivo, encina, almendro o manzano. No funciona con gas ni electricidad: es fuego de leña puro. Vendemos briquetas formuladas específicamente para el cajón AROMA, o puedes usar leña local.
Sí. Enviamos a toda la Unión Europea, Reino Unido, Estados Unidos y Latinoamérica. Los gastos de envío varían según destino.
Diez años sobre el chasis y el esmalte cerámico. Cinco años sobre el mecanismo cardán. Dos años sobre la electrónica del detector de socarrat.